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martes, 31 de diciembre de 2013

Si solo entendieran los mexico sin tontos esto!

Petróleo y soberanía: más allá de México
Pedro Salmerón Sanginés
L
os partidarios de la reforma energética prianista nos piden que comparemos, que revisemos los benéficos efectos de la operación de dichas compañías en los países que no han cometido la torpeza de echarlas de su territorio, como hizo el general Cárdenas en 1938. De acuerdo, hagamos un poco de historia.
Las grandes compañías petroleras ejercen un poder político y económico inaudito y a escala universal. Tres de esas compañías, la Standard Oil, la Royal Dutch Shell y la Anglo-Iranian, se repartieron el mundo en 1928 y, al parecer, sus herederas continúan ese acuerdo: la Shell mantiene su nombre; la Anglo-Iranian se convirtió en British Petroleum, y complejos procesos de fragmentación y fusión han convertido a la Standard Oil en la ExxonMobil y la Chevron-Texaco.
Estas compañías controlan entre 10 y 15 por ciento de la producción global de crudo, frente a 30 por ciento de las mayores empresas estatales del mundo. Sin embargo, las cuatro gigantescas multinacionales obtienen ganancias muy superiores a las empresas estatales porque se enfocan a la refinación, industrialización y comercialización de derivados del petróleo, negocios mucho más rentables que el de la extracción. En la época en que controlaban la extracción, el petróleo mexicano fue de su propiedad; luego, durante 40 años decidimos con relativa libertad nuestra política petrolera, pero en 1977 hubo un cambio de paradigma que reorientó a Pemex hacia la extracción, lo que, sumado a su descapitalización y sabotaje por los gobiernos neoliberales, hará del negocio petrolero mexicano exactamente lo que necesita el oligopolio mundial: un país exportador de crudo para beneficio de aquellas empresas. Exactamente igual que en el porfiriato.
El oligopolio mundial del petróleo ha financiado golpes de Estado, impuesto monarcas y dictadores e impulsado sus intereses de manera criminal. De una lista muy larga vale recordar el boicot al petróleo mexicano entre 1938 y 1942 (así es: el actual gobierno quiere abrir la puerta a las mismas empresas que hicieron todo lo posible por empujar a sus gobiernos a hacernos la guerra); el bloqueo a Cuba iniciado en 1960 por presiones de la Standard Oil; el golpe de Estado en Uruguay en 1933, que acabó con el intento de control de la refinación de petróleo por el Estado. Este golpe, así como las sucesivas amputaciones de Petrobras, fue precedido por una campaña propagandística orquestada por la Standard Oil y la Shell, cuyo tono y términos son extraordinariamente parecido al que enfilan contra Pemex nuestros gobernantes.
En Argentina el cártel mundial del petróleo financió los golpes militares de 1930, 1943 y 1966, que se dieron con toda oportunidad para evitar leyes que las empresas consideraban nocivas para sus intereses. Y necesitaríamos varios artículos para contar las presiones, mutilaciones y agresiones sistemáticas del oligopolio contra los intentos brasileño y venezolano por controlar y aprovechar en beneficio propio sus riquezas del subsuelo. Además de cuartelazos, la Standard Oil y la Shell provocaron la guerra del Chaco entre Paraguay y Bolivia (1932-1935). Si nos vamos a Medio Oriente la historia es igual de aterradora: guerras, cuartelazos, invasiones y destrucción para que los gobernantes locales se plieguen a los dictados de las cuatro: La gran guerra por la civilización, de Robert Fisk, ilustra con claridad y precisión quiénes están detrás de los genocidios y las catástrofes humanas de Medio Oriente, y por qué las provocan.
Dicen los jilgueros del gobierno que aquí no pasará eso cuando nos entreguemos a las cuatro (o dada su división del mundo, más bien a la ExxonMobil y a la Chevron: la misma Standard Oil que se rebeló contra nuestras leyes en 1927 y 1938), porque serán reguladas y acotadas. Más allá de que jamás nadie ha podido hacer eso (o se les expulsa, o ellas imponen sus reglas), ¿quién las regulará y las acotará?, ¿los mismos que han regulado el monopolio en telefonía y el duopolio televisivo?; ¿los que impiden que nuestro sistema financiero pase por completo a manos extranjeras?, ¿los que acotan y limitan el poder del crimen organizado?, ¿los que estorban que la minería vuelva a ser el negocio más sucio y uno de los más criminales de nuestra historia?
Historia, dirán las derechas entreguistas, esas generosas trasnacionales ya no se portan así. Ideología, dirán, haciendo caso omiso de los hechos. No son verdades, sólo interpretaciones, dirán otra vez mis críticos. Por eso EPN puede mentir impunemente, porque sólo hay una verdad: el dogma de la mano invisible del mercado.
¿Cómo no llamarlos por su nombre, traidores a la patria?
Twitter: @salme_villista

sábado, 28 de diciembre de 2013

Depidos masivos CFE y Pemex La jornada sabado 28 diciembre

Prevén senadores de PRD despidos masivos en CFE y Pemex por la reforma energética
Indican que los contratos colectivos de ambas empresas estarán también en vías de desaparecer
Andrea Becerril
 
Periódico La Jornada
Sábado 28 de diciembre de 2013, p. 5
Uno de los primeros efectos de la reforma energética recién promulgada será el despido de miles de trabajadores petroleros y electricistas, toda vez que las empresas extranjeras que se harán cargo de la explotación y refinación de hidrocarburos y de la generación de electricidad, o traerán su propio personal o dejarán en el desempleo al personal con mayor antigüedad, advirtieron senadores del Partido de la Revolución Democrática.
En entrevistas por separado, Luis Sánchez, Rabindranath Salazar y Fernando Mayans señalaron que la experiencia en otras privatizaciones demuestra que en cuanto se desincorporan empresas, sobrevienen las salidas masivas de personal y la pérdida de derechos para los que permanecen.
El senador Salazar resaltó que en el caso de Petróleos Mexicanos (Pemex) van a ser despedidos unos 100 mil, toda vez que la aún paraestatal dejará de realizar las actividades de refinación de crudo, todo lo referente a petroquímica y el almacenamiento y transporte de hidrocarburos y de gas.
Igualmente, el senador Sánchez advirtió que en unos dos años, plazo que se da en la reforma energética para la transformación de Pemex y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que dejarán de ser entidades públicas para convertirse enempresas productivas del Estado, los contratos colectivos de petroleros y electricistas estarán también en vías de desaparecer.
Explicó que en los cambios de última hora que se hicieron al dictamen de la reforma energética –la madrugada del pasado día 11– se incluyeron modificaciones al artículo 25 constitucional que permitirán a la Secretaría de Energía fijar hasta las remuneraciones del personal de Pemex y la CFE.
Por separado, el senador Mayans recordó que en uno de los foros de consulta que se efectuaron en el Senado, antes de la discusión de la reforma, el dirigente de la Asociación de Mexicana de Empresarios Gasolineros, Pablo González Córdova, advirtió que la entrada de gasolinerías privadas al país provocará en automático el despido de todos los trabajadores que ahora laboran en ese sector, ya a que el servicio que ofrecen las empresas extranjeras es automatizado.
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Trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad, laboran en la colonia Año de Juárez, delegación Iztapalapa, resguardados por policías federales, el 10 de enero pasadoFoto Alfredo Domínguez
Chevron, Shell, Exxon y otras trasnacionales que vendrán a operar las gasolinerías, ya no necesitarán de empleados, ya que el propio cliente se surte del combustible.
El senador Sánchez comentó que el artículo segundo transitorio de la reforma energética establece que se respetarán los derechos laborales de los trabajadores, pero como lo dijo durante la discusión del dictamen Alejandro Encinas, seguramente se refieren al derecho a la liquidación.
Es obvio, agregó, que las trasnacionales que se harán cargo de la explotación del petróleo, no van a recontratar a toda la plantilla de Pemex, ni a respetar el contrato colectivo de los petroleros, ni su sindicato.
En el caso de la CFE –agregó– la situación es aún peor, porque le retiran la actividad de producción y transformación de la energía eléctrica y le dejan sólo algunas actividades de conducción y comercialización, aunque estas últimas también podrán ser puestas a disposición de las empresas extranjeras.
Hizo notar que se acabó con el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y su contrato colectivo para dar gusto a las empresas extranjeras que ya generan parte de la electricidad, y lo mismo sucederá al otro sindicato, el Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana (Suterm), titular del contrato colectivo entre la CFE y sus empleados.