domingo, 27 de noviembre de 2011

Las elecciones y la entrega del país

Antonio Gershenson La situación internacional se complica. El cuadro económico europeo suma un endeudamiento tremendo. Cayeron, por diferentes formas, los gobiernos de tres de los países más endeudados, Grecia, Italia y España. Un alto funcionario de la Unión Europea reconoce que la crisis de la deuda soberana se extiende de estas naciones periféricas a las centrales.
El crecimiento está en niveles menores, ya hablamos del caso de Alemania, el país del Euro con economía más sólida, y cuyo crecimiento económico llegó a 0.1 por ciento. Se habla, en el plano internacional, de un crecimiento muy bajo durante 10 años. En Estados Unidos no acaban de salir de sus problemas económicos, y la falta de una mayoría legislativa complica las cosas. Eso afecta, y ya antes ha afectado en mayor medida, al crecimiento de México. al empleo efectivo y al nivel de vida de una creciente parte de la población. Y todavía se toman medidas, y se proponen otras, para una mayor entrega. Una de las anunciadas más recientemente es la explotación conjunta de los yacimientos petroleros de la frontera marina con Estados Unidos. Y el candidato del PRI ha dicho varias veces que debe entregarse Pemex a empresas privadas, de las cuales, en este ramo, serán básicamente trasnacionales. También ha hecho referencia similar, expresamente, a Estados Unidos. Ahora, ya con un candidato presidencial único de la izquierda, López Obrador, es ésta la única fuerza electoral que puede parar ese proceso de entrega del petróleo y del país. Es más, este candidato ha planteado que las industrias petrolera y eléctrica sean palanca fundamental de nuestro desarrollo nacional. Las otras dos fuerzas principales, PRI y PAN, plantean, o más bien ejecutan, la continuación de un proceso de entrega. Y con esta mayor dependencia, y la situación internacional de ahora y de años futuros, nos van a hacer pedazos. Ponemos algunos ejemplos de actitudes entreguistas del PRI y del PAN.

Los yacimientos petroleros marinos fronterizos. La parte de Estados Unidos en el Golfo de México ya está muy desarrollada. México no ha hecho nada ahí, y se explica, es más caro y tenemos otras áreas por explorar y explotar. Deberíamos dejar esas zonas para más adelante, y para nuestra propia explotación. ¿Quién va a desarrollar lo que no lo ha sido, si se logra compartir las áreas marinas mexicanas cercanas a la frontera? Nosotros, no. Ya se entregaron por 25 años a empresas extranjeras las zonas petroleras del sur con un nivel de agotamiento. Les llaman yacimientos maduros, y si no van a producir mucho tampoco se justifica pagarles a las trasnacionales ni entregarles territorio nacional. Ahora se quieren entregar más yacimientos casi agotados, pero por 30 años, en el norte. Pemex pagará a la empresa contratista el petróleo por barril extraído y entregado. Como si le vendiera a Pemex nuestro propio petróleo. El contratismo no sólo se extiende, sino que cada vez le quedan a Pemex menos funciones ni equipos. El entreguismo en estas formas se dio, como dijimos, desde Miguel Alemán del PRI, hasta el actual gobierno del PAN.

 La entrega de los complejos petroquímicos tuvo su primer gran intento con el gobierno priísta de Zedillo. Fracasó por una tremenda oposición. Ahora, el gobierno panista avala que en el complejo petroquímico Pajaritos entre como “socio” de Pemex la empresa privada Mexichem. Ponemos la palabra “socio” en duda porque esta empresa tiene comprados también a los principales funcionarios de Pemex Petroquímica, o sea que sería la dueña por los dos lados. La entrega de los mencionados complejos petroquímicos fue firmada en febrero de 1995. El gobierno saliente (Salinas) y el entrante (Zedillo), ambos del PRI, se culpaban del súper endeudamiento habido. Se conocieron la firma y sus consecuencias como el macropréstamo. Entre las múltiples entregas estuvo, como dijimos, la petroquímica, aunque no se pudo consumar. Y no sólo se comprometieron también otras áreas a privatizar, sino que se introdujeron cambios en la política económica. Esto muestra los peligros del actual endeudamiento panista. Y la importancia de tener un cambio drástico de la política económica. En el caso de la industria eléctrica, cada vez se le entrega más a empresas privadas, en especial extranjeras. No les importa el público, le cobran las llamadas tarifas “locas”, carísimas. Mantener una alta capacidad de generación sin uso, por dar preferencia a la energía generada por las empresas privadas, es una fuente de derroche, pero bien que se le cobra muy caro al público.

 Antier viernes, se dio otro de los casos de la zona central, en la que la red automática subterránea debería tener el mejor comportamiento como en el pasado, pero el personal de CFE no tiene idea de cómo darle mantenimiento. Y los que sabían fueron todos despedidos hace más de dos años. Explotaron tres instalaciones subterráneas, se presentaron numerosas fallas en la zona, incluidos sectores de Reforma, Hidalgo, Balderas y Eje 1 Poniente; dejaron a una amplia área sin energía durante dos horas.

El endeudamiento exagerado, la supeditación a las empresas privadas, la entrega a empresas extranjeras de tramos enteros de la red eléctrica, y un servicio pésimo, contribuyen a que se encarezcan el costo y la calidad de vida. La dependencia mencionada nos daría un futuro, como hemos dicho, siniestro. Todo esto es parte de una realidad con gobiernos del PAN o del PRI. antonio.gershenson@gmail.com

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